Una vez, un médico reprendió a una paciente por hacerle preguntas.
Ella le respondió:
– Disculpe que le pregunte; el médico es usted, pero la mano es mía.
Hoy en día está reconocido el derecho a recibir una información comprensible, así como a elegir entre las distintas alternativas terapéuticas cuando las haya.
Las relaciones humanas en medicina -como en la escuela o la familia- también se basan en que cada persona esté en su sitio, pero siempre con la misma dignidad.


