En la última cena, cuando Tomás le pregunta cómo podrán seguirle, Jesús responde:
«Yo soy el camino, la verdad y la vida».
Esas palabras no las pudo pronunciar un simple humano.
No dijo que conocía el camino, ni que enseñaba la verdad…
Sino que su vida y su persona lo explican todo.


