En el mundo físico existe una tendencia al equilibrio, las diferencias de energía tienden a reducirse siempre, ocurre con el humo de una cazuela o con la estela de un avión.
En lo más íntimo, en el mundo cuántico, la separación no significa desconexión y existen correlaciones instantáneas entre elementos increíblemente alejados.
Todo está unido y todo tiende al equilibrio y a que disminuya la tensión.
Si esto ocurre en la materia, en los seres humanos debería ser aún más profundo, pues si la dignidad es absoluta, existe una unión esencial del ser humano de la que no vamos a poder escapar nunca.
Por eso solo el amor garantiza el futuro.
Pues toda diferencia de condición encuentra sigue en parte principio de la igualdad de dignidad.
Así, cuando tengan oportunidad, los colectivos menos evolucionados y fanatizados querrán imponerse y las personas que pasen hambre -como si pertenecieran a distintas especies, como si fueran vidas diferentes-, no pretendamos que permanezcan siempre resignadas.
La presión migratoria, si no se atiende a su causa, nunca desaparecerá, por muchas barreras que se levanten.
Lo sabemos, aunque hagamos zapping o scroll rápido.
La presión migratoria, si no se atiende a su causa, nunca desaparecerá, por muchas barreras que se levanten.
No es de extrañar que las sociedades más ricas teman que las más precarias terminen entrando en ellas para compartir su privilegio. ¿Qué haríamos si lo sufriera Europa?.
Inconscientemente, se vive como una invasión, da miedo mirar de frente esa realidad.
Si la tecnología avanza mientras el amor se enfría, aumentarán las posibilidades de querer destruir esa diferencia abismal.
El progreso tecnológico sin aumento de la empatía será destructivo.
Aunque apenas se hable de ello, es un presentimiento generalizado, se ve que tenemos que pasar por ahí.


