Dios por ahora no saca un 10, como mucho saca un 9.
Basta con poner dos minutos el telediario para darnos cuenta cómo está el mundo, si existe un Dios, aún no puede remediarlo, es una realidad. Vamos a morir y va a seguir habiendo hambre en el mundo.
Se ve que en este mundo estamos para aprender.
Si ni puede Dios evitar el sufrimiento presente, ¿cómo vamos nosotros a exigirnos ser perfectos ya?
El perfeccionamiento es un camino, no una obligación de tenerlo todo resuelto.
Cuánto sufrimos por no ser perfectos ya, porque estamos hechos a imagen de Dios, pero aprendamos también de a tener paciencia con nuestros propios límites, !a Dios le pasa¡.
Así que, si hoy no hemos conseguido ordenar algo y estamos cansados, podemos dejarlo para mañana con tranquilidad de conciencia.


